Una niña recibe un Cascanueces como regalo de Navidad. A medida que cae la noche y la casa se hunde en el silencio, el mundo ordinario se desvanece lentamente. En la oscuridad, el Cascanueces cobra vida, abriendo la puerta a un viaje mágico y onírico donde la realidad y la imaginación se fusionan.
Lo que comienza como una inocente historia navideña se transforma en un espectáculo vibrante y contemporáneo. Esta reinterpretación reinventa uno de los ballets más emblemáticos del repertorio clásico, combinando tradición con expresión moderna y energía urbana. El conocido cuento de hadas se remodela a través del movimiento, el ritmo y un poderoso lenguaje visual.
La coreógrafa española Blanca Li ofrece una visión audaz y dinámica, reuniendo a ocho bailarines en una actuación impulsada por influencias del hip-hop, precisión y una física pura. La coreografía combina fluidez e intensidad, creando un sorprendente contraste entre la delicadeza del cuento original y la fuerza de la danza urbana.
Guiada por la dirección musical de Tao Gutiérrez, inspirada en la partitura original de Pyotr Ilyich Tchaikovsky, la música adquiere una nueva dimensión. Las melodías familiares se reinventan con acentos contemporáneos, reforzando la energía, la tensión y la profundidad emocional de la actuación.
Esta producción es una celebración de la transformación: donde la herencia clásica se encuentra con la cultura moderna y donde un sueño de la infancia se convierte en una poderosa experiencia escénica. A través del movimiento, la música y la puesta en escena, la actuación invita al público a un mundo de maravillas, ritmo e imaginación.
A la vez visualmente impactante y emocionalmente atractivo, El Cascanueces en esta versión se convierte en un cuento de hadas urbano vivo y respirable, que captura el espíritu de la Navidad mientras habla directamente a la audiencia de hoy con audacia, creatividad e intensidad.